jueves, 23 de septiembre de 2010

El Plan B de Matías

Matías era un chico como todos los demás, en la realidad en la que vivía, en un mundo donde tu carácter y tu comportamiento, mejor digamos que tu personalidad se puede ver reflejada en ti.


Su mundo es igual al nuestro, solo con esa diferencia, dicen que pudo haber sido ocasionado por la contaminación ambiental y los muchos experimentos nucleares de poderosos gobiernos.

La cosa va así: Matías tiene la cara de cartón. Pero no siempre la tuvo así, hace poco tiempo era completamente normal, así como nosotros y como algunos pocos en su mundo. Los cuales si querían, se podían burlar de los demás. Pero hay un detalle que olvidé mencionar, en el mundo de Matías nadie sabe qué es lo que causa estas extrañas mutaciones y tampoco que son el reflejo de quien eres.

EL hecho de tener la cara de cartón entristecía a Matías, pues el siempre quiso ser especial y cuando todos sus amigos empezaron a cambiar, entonces al seguir normal él ahora era especial; o lo fue hasta que se le volvió la cara de cartón.

Un día conversando con su amigo Brondom, Matías decidió que le pondría fin a esto, a este maldito cambio que les estaba ocurriendo a todos. A lo que Brondom le contestó:-No seas payaso Matías, si nadie puede encontrar una respuesta que te hace creer que tú lo harás.

Y Matías contestó:-No crees que sería fantástico que yo tuviera mi rostro normal, y que tú dejaras de crecer y encogerte todo el tiempo.

A lo que Brondom simplemente miró por la ventana de su cuarto que daba a un gran parque y dijo: -Que bueno que sigan habiendo soñadores como tú, al menos por unos momentos esa energía tuya me genera esperanza.

Matías ahora sentía que tenía una motivación en la vida, sentía dentro de sí que podía lograrlo, pero el pesimismo de Brondom lo desanimó un poco.

Ya de regreso a casa se encontró con Karlingas (otro de sus amigos), el cual la verdad lucía bien gracioso. Pues se veía algo peludo, por no decir mucho, y paraba escupiendo, pues los pelos también se le metían en la boca.

Después de una breve charla, en la que Karlingas le dijo a Matías que estaba alegre por él pero que la verdad a él no le importaba mucho lo que pasara o siguiera pasando. Por eso le daba todo su apoyo moral en su camino de la verdad, mas no formaría parte de su grupo de investigación al que Matías había decidido llamar “Plan B”. (Pues al comienzo del cambio él se sentía especial, y creía que era una ironía de la vida que sea ahora él, más que nadie quien quiera resolver las cosas).

Matías bajo del autobús en el que se había encontrado con Karlingas, ya para dirigirse a su casa. Después de caminar un par de cuadras se sentía algo triste por sus amigos y la falta de voluntad o valor para hacer las cosas que tenían pero resolvió que ese era el motor que lo impulsaba a seguir adelante.

Así cuando llegó a su casa Matías llamó a sus demás amigos. Bobolkito, quien en un principio le decían Milkito pero cada día se volvía más Bobo y así su nombre de pila fue cambiado, y el problema con el no era como el de los demás. Simplemente que a Bobolkito le gustaba tomar mucho y eso era lo que le mataba las neuronas cada día. Pero en fin como buen amigo, porque eso si era, Bobolkito aceptó ser parte de Plan B. Ya con esa confianza de que alguien aceptara Matías llamo al siguiente miembro del futuro equipo. Romy.

Romy era un sujeto muy buena onda, tranquilo y bonachón, muy enamorado de su novia, tanto así que casi no lo veían y lo gracioso es que Romy y Shanira (su novia) se habían como fusionado o algo así, parecían siameses.

Al comienzo cuando hablaron con Matías (porque obviamente los 2 escuchaban la conversación) le dijeron que no querían porque se sentían bien así y para que querrían cambiar, pero luego de unos 10 minutos de una muy buena persuasión aceptaron, no sin antes decir que no por el hecho de querer ser normales otra vez se dejarían de amar.

El siguiente en la lista fue Lucheto, el que tenía un problema de involución. Algo así como Karlingas pero sin el pelaje. En fin fue fácil de convencer así como Malpa que era gracioso porque se estaba volviendo amarillo y por eso ahora lo llamaban chisito.

Ahora Matías tenía 4 miembros ó 5 porque no sabía si tomar a Romy y Shanira como uno o como dos. En fin siguió con la lista y el siguiente en reclutar fue Memín, quien por cierto se demoró en contestar, lo hizo en el tercer intento, es que su problema era que se volvía de vidrio y por eso era muy frágil. Pero Memín a diferencia de los demás aceptó con mucho entusiasmo lo que le generaron nuevos y reforzados ánimos a Matías (pues quien no valora el apoyo moral de un ser querido).

Ahora faltaban pocos y con esa buena vibra que tenía Matías fue más sencillo reclutar a Ivancho el chico que se volvía transparente como agua y Micky Güey quien tenía la cara como de pingüino y el que aceptó con firmeza.

Así fue como Plan B se reunía todos los jueves en la casa de Matías a las 5 de la tarde, todos ponían empeño, investigaban casos de otras personas y como algunos pocos seguían normales. Pero nunca llegaban a una conclusión y tampoco notaban mayores avances, muy por el contrario se les dificultaba escuchar a Karlingas por el problema de los pelos, Ivancho mojaba todo a su paso, Romy y Shanira siempre hablaban a la vez aunque era gracioso porque con el tiempo decían las cosas al unísono, Bobolkito llegaba tarde y casi siempre oliendo a licor, Memín también llegaba tarde porque no se quería romper y por algún extraño motivo (aunque todos sospechaban era parte de la involución) Lucheto repetía constantemente la palabra PIEDRA. Y para rematar la cosa Micky Güey se ponía muy susceptible con todo casi llegando al punto de llorar.

Fue así como Matías decidió que tenían que tomar una medida más drástica y viajar a buscar respuestas y gente que los pudiera ayudar o dar una pista o algo, ya que estaban desesperados y no sabían qué hacer.

El primer viaje fue a unas montañas en las afueras de la ciudad donde se decía que vivía un ermitaño llamado Momel y quien sabe él podría ayudar.

Luego de 2 días de viaje, (no era tan lejos pero el problema era que el único con un vehículo espacioso era Bobolkito y solo lo dejaban manejar cuando estaba sobrio), llegaron al pie de las montañas y tras medio día de escalar llegaron a la cima donde encontraron una cueva que tenía tallado un mensaje que decía: ALEJENSE FORASTEROS.

Entraron a la cueva con temor, No no era temor era emoción. Y ahí frente a una pantalla de computador el cual no sabían como funcionaba encontraron a Momel el Ermitaño de los videojuegos. Con larga cabellera, insipiente barba y solo un taparrabo los miró y dijo: Que no saben leer?

Matías se disculpo y le explicó el motivo de su visita. Momel los miró por unos segundos que parecieron eternos mientras sacaba la lengua y la sobaba en su diente canino superior izquierdo; y les ofreció una taza de té la que todos aceptaron alegres y ya pudiendo respirar luego de que este ermitaño loco los mirara como queriendo comérselos vivos o algo así.

Charlaron largo rato y no llegaron a ninguna conclusión, solo una invitación a Karlingas y Lucheto de que se quedaran a vivir como ermitaños, cosa que por suerte karlingas después de un escupitajo se negó y Lucheto dijo: Piedra no piedra.

Se despidieron y Momel los invitó a todos a unirse a su ciber-juego donde les ofreció refugio, comida y protección pues aseguraba que él era un enano de nivel 80 y que los salvaría de todo pues era el más temido guerrero de toda su región.



Ya bajando la colina pasó lo más impensado, lo peor (por lo menos para Matías). Hay algo que olvidé mencionar en esta historia y es que Matías tenía una enamorada de nombre Volita y su problema era que se había vuelto muy liviana y se paraba volando por eso Matías la tenía muy cerca a él, siempre conectados por una cuerda que Matías nunca soltaba. Pero luego de la extraña charla con este ermitaño, Matías estaba algo confundido y revisando los mapas para ver su siguiente parada que con un poco de fe sería la última y en eso vino una fuerte ráfaga de viento y Volita se voló.

Matías bajo corriendo la montaña con lágrimas en los ojos, pensando que podía perder todo en la vida menos a su amada, y por suerte un par de kilómetros más adelante la encontró en la copa de un árbol y tuvieron una larga conversación.

Media hora más tarde llegaron todos en el Bobolkito móvil y vieron a Matías sentado con lágrimas en los ojos, la cabeza baja y apretando fuertemente sus manos una contra otra. El primero en acercarse fue Micky Güey y le preguntó:-Qué sucede Mati? Matías le explicó que luego de correr encontró a Volita en la copa del árbol y ella le dijo que disfrutó el vuelo y que tal vez sería mejor separarse un tiempo que ella volaría por la vida buscando también la respuesta pues compartían ideales y que con suerte se volverían a encontrar pronto y ojala ya curados. Cosa que Matías no pudo refutar pues le encantaba fundamentar lo infundamentable pero esta vez se quedó sin respuesta.

Para su sorpresa alguien apareció tras del grupo era Brondom quien había decidido juntarse a Plan B y luchar por encontrar la cura a este suceso inexplicable. (Otro detalle que olvidé mencionar es que Karlingas también se les unió antes de salir en el viaje).

Matías sintió de nuevo el apoyo de sus amigos y así fueron en busca del siguiente posible conocedor de la respuesta Denis el musiquín.

Denis era un guitarrero que vivía en un poblado cercano llamado Moliendo, un lugar muy bonito con unas bravas playas y gente muy cariñosa. Luego de preguntar a los aldeanos encontraron a Denis en una de las tantas playas llamada Catalindo.

Un lugar donde se despejaron un rato, tomaron un baño y recibieron un musical de este peculiar personaje. Que para variar no tenía respuesta a su dilema y que les deseo que la buena vibra los acompañara y le dijo a karlingas: Hey tu porque no te afeitas.

Tras despedir a Denis el musiquín Bobolkito se despidió del grupo pues se enteró de que iba a tener un hijo. Plan B se había quedado sin movilización, algo que tomaron muy alarmados pero recordaron el consejo de Denis el musiquín y siguieron el camino de la buena vibra.

Y así conocieron a Kumito un joven provinciano y bonachón que ofreció llevarlos a su siguiente destino, una isla cercana donde encontrarían a Guille el sabio conocedor del mundo.

Kumito los llevo al muelle y los llevo en su lancha, luego de una hora de viaje llegaron a Barbaros el lugar donde encontrarían a Guille el sabio conocedor del mundo.

EL cual los recibió cordialmente aunque era muy sarcástico y paraba haciendo mofa del aspecto de los chicos de Plan B.

Les dio alojamiento, comida y ropas nuevas. Estuvieron con él cerca de una semana y les contó historias sobre el mundo y las diferentes culturas, pero así como con ellos este problema sucedía en todo el mundo y él no tenía la más mínima idea del motivo o razón de estas extrañas mutaciones.

Así todos volvieron a su ciudad natal que por suerte Kumito decidió acompañarlos y llevarlos en su coche el cual adquirió haciendo un trueque por su lancha pues el soñaba con conocer Arequipay el lugar de origen de estos nuevos amigos.

Una vez de regreso tuvieron una gran idea, bueno Lucheto tuvo una gran idea. Él provenía de un bosque llamado Yamahuara del cual como parte de una tradición familiar había sido guardían durante un período de su vida.

En estos bosques había unos arcos que tenían unos jeroglíficos muy antiguos y a los que solo los guardianes actuales tenían acceso.

Así Lucheto guió a sus amigos a estos bosques y luego de un día y una noche de travesía en el cual se tuvieron que esconder y camuflar reiteradas veces llegaron a los místicos: Arcos de Yamahuara.

Pero antes de que pudieran recopilar toda la información fueron atrapados por los Centinelas (actuales guardianes de los arcos) y tras una ardua batalla lograron escapar prácticamente ilesos.



Después de este acontecimiento volvieron a su punto de partida y tras disculparse con Matías todos decidieron volver a sus vidas cotidianas y seguir con la vida como estaban pues creían que ya no había remedio y que habían intentado todo lo posible incluso arriesgar sus vidas.

Matías regreso a su casa, sin una respuesta, sin más apoyo y sin su amada. Para él fue el peor día de su vida y casi no pudo dormir pensando en todo lo que habían pasado y sin tener una solución, sentía que la vida era lo más injusto del mundo, pero no podía acabar así tenía que lograrlo tenía que haber una manera… algo, lo que sea.

Se levantó de su cama esa fría pero bonita y algo soleada mañana y notó que su pierna se había vuelto de piedra, cosa a la que no prestó mucha importancia. Avanzó hasta su espejo arrastrando su pierna y se miró por largo rato, con la cara de cartón, los ojos hinchados, despeinado y con una pierna de piedra. Y en un momento de desesperación e iluminación algo muy loco pasó por su mente nada más que un simple pensamiento el cual decía: Somos lo que somos y hacemos lo que hacemos.

Y Matías entendió todo, todo fue tan fácil, tan lógico, tan simple; pero ahí estaba el dilema. Lo más difícil de ver es lo más sencillo porque nos gusta complicarnos la vida y por eso no nos damos cuenta de las cosas simples.

Llamó a Brondom y le dijo que fueran todos a su casa rápido, que lo había conseguido que tanto esfuerzo no había sido en vano, acto seguido Brondom estaba llamando a Karlingas y este Memín y Memín a Romy y Shanira y así en 10 minutos más o menos todos estaban en la puerta de la casa de Matías, trasnportados por Kumito y Bobolkito quien volvió.

Matías se emocionó al salir por su ventana y ver a todos reunidos, pero al parecer la emoción y excitación producían algún químico que aceleraba el proceso de transformación. Matías no podía hablar tenía la boca de cartón y al tratar de caminar su otra pierna estaba de piedra, desesperado miró a su alrededor y únicamente halló un lapicero a su alcance. Solo atinó a arrancarse un trozo de cartón del rostro y escribir un pequeño mensaje que decía:

Somos el reflejo de lo que hacemos, de lo que pensamos y de cómo actuamos.

Con su último aliento antes de perder el conocimiento por el dolor que le causó arrancarse un trozo de cartón de la cara Matías lanzó el mensaje por la ventana y cayó al piso.



Matías abrió los ojos y vio a todos sus amigos alrededor de él aguardando porque despertara, para su gran sorpresa todos estaban curados. Se alegro tanto que un par de lágrimas recorrieron sus mejillas y así cada uno empezó a explicarle como se habían curado.

Brondom se encogía y crecía porque era inseguro y solía perder la confianza en sí mismo con facilidad.

Karlingas involucionaba porque vivía despreocupado de su futuro y por eso estaba regresando al pasado a ser primitivo.

Memín se volvía de vidrio porque solo se preocupaba en sí mismo, era como verse en un espejo todo el día.

Lucheto involucionaba porque su voluntad era proteger a los suyos y de esa manera sería más fuerte como de… PIEDRA.

Malpa era amarillo de tanta bilis que ocasionaba a todos pues siempre los hacía renegar con sus necedades.

Micky Güey tenía el rostro de pingüino porque era muy susceptible y ese era el gesto que hacía cada vez que lo hacían emocionarse. (Ya sea molestándolo o dándole una alegría).

Romy y Shanira se había fusionado porque tenían tanto miedo de separarse que no aceptaban que tenían que darse un poco de espacio el uno al otro.

Ivancho era transparente o de agua porque se dejaba llevar por los demás y con mucha facilidad.

Luego de esto Bobolkito le preguntó a Matías:-Y tu como te sanaste, a que conclusión llegaste?

-Mira Bobolkito-. Bobolkito lo interrumpió:-Ya no soy Bobolkito, nació mi niño y dejé el alcohol, y encaminé mi vida ahora puedes llamarme Milkito de nuevo.

Matías se levantó ya con las piernas normales y fue a mirarse al espejo sonriente y dijo: Entendí que me volvía de cartón porque soy una persona firme cuando tomo una decisión y por eso no me quiebro fácil pero no era lo suficientemente fuerte para aceptar que a veces tomo decisiones erradas y cuando me volvía de piedra era por la impotencia que tenía de no poder salvarlos y salvarme.

Se asomó por la ventana y en un abrir y cerrar de ojos cayó fuertemente al piso, cuando reaccionó tenía a alguien sobre sus brazos, abrió los ojos y para su sorpresa era la persona quien él tanto anhelaba: Volita.

La abrazó tan fuerte como pudo y la besó, luego la miró a los ojos y le dijo:-Y que haces aquí?

Ella sonriente (pues sabía que era una broma) le dijo:-Mientras volaba me di cuenta de que el único lugar al que quería volar era a tu corazón y de que la única respuesta que quería encontrar era la de amor y así perdí vuelo y llegué a ti, tal como te dije el destino nos unió de nuevo.

Así Matías se volvió especial encontrando la cura a esta digamos enfermedad y todos fueron felices siendo sinceros consigo mismos y con los demás y Kumito se quedó a vivir con estos nuevos amigos y Momel dejó de ser un ermitaño y se volvió un guardián de los místicos bosques de Yamahuara.