Tengo un chanchito que me mira sonriente, no porque así nació, sino porque yo le dibujé una sonrisa en la cara.
Me lo regaló una entidad financiera ya no recuerdo el porque ni el como. Y la verdad, nunca creí que me fuera útil.
Pero para mi sorpresa si lo es. Es de un material muy suave; el cual me permite lanzarlo contra la pared y con cierta destreza y cálculo de fuerza atraparlo de nuevo (no mucha destreza la verdad). Y lo mas gracioso es ver su sonrisa, a pesar de que lo lanzo y juego con él, siempre está sonriente y no se porque escribo acerca de este chanchito especie de peluche que solo es un recordatorio de que en alguna entidad financiera guardar tu dinero es seguro.
Pero de verdad que me alegra en mis ratos de aburrimiento o de stress, y pasadas unas 10 horas frente al monitor sin haber hecho nada más que quejarme del frío y cosumir uno que otro cigarrillo. Empiezo a sentirme identificado con este chanchito, no por mi anatomía o algún tipo de broma tonta, sino por ese mismo juego que hago de lanzarlo y que regrese a mi sonriente.
A veces pienso que la vida me golpeó fuerte y a veces pienso que no, pero como decía Rocky en su última película no importa cuantas veces te golpeen lo importante es cuantas veces te levantes (claro siempre y cuando no quedes medio estúpido como él), la cosa es que yo ya no pienso en si la vida fue dura o no conmigo, antes lo hacía; ya no. Pero de vez en cuando alguien me lo recuerda y no me siento mal al respecto y casualmente hoy alguien me lo recordó. Un viejo casi senil, y que según él a veces pierde la noción de la realidad o el tiempo y espacio, un viejo al que yo llamo con mucho cariño abuelo.
Recuerdo que en esos tiempos en que la vida era dura me sentía mal, frustrado y como todo adolescente que se siente golpeado por la vida, el típico chiquillo que cada hora tiene un ataque de rebeldía y que hiere con mucha facilidad a los que lo quieren.
Y siempre recodaré a ese pequeño gran amigo que me decía - Después de la tormenta siempre viene la calma, ya lo verás-. Esa bendita frase ahora se quedará en mi mente por el resto de mi vida, porque todos los días la recuerdo, y siempre sonrío cuando la recuerdo y siempre digo gracias Enano por ese apoyo.
Y así fue como sonreí cuando mi abuelo me dijo: - si pues, la vida a sido dura contigo no, pero eso te ha servido para madurar-. Solo atiné a sonreir y decirle: -Si pues, pero ahora estoy bien y eso es lo que cuenta-. Mientras lo único que recordaba era mi chanchito (jajaja) que siempre sonríe, y así como él ahora yo sonrio y si Enano, después de la tormenta vino la calma y si Rocky, lo importante es cuantas veces te levantas después de ser golpeado y si chanchito siempre que la vida me golpee o me lanze lejos, o choque con una pared y vuelva al punto de inicio...
volveré a sonreir.
Unas palmas, sigues mejorando, te leo y me sudan las manos, me rio, una emocion amenazante, no quiero perder, me levanto como rocky, y sonrio como el chancho, gracias por el recordatorio.
ResponderEliminarNos vemos pronto, suerte.
(Daniel es un cerdo sonriente, pero gruñon). Que genial post! =) felicitaciones.
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